ATREVÉTE CON EL BONDAGE!

¿Qué es el bondage?

El bondage es la práctica dentro del BDSM que consiste en inmovilizar físicamente a tu pareja, siendo la restricción de movimiento excitante ya de por sí para los dos. Implica dos roles:

-Uno dominante: El que ata y va a tener el cuerpo de su pareja a su merced.

-Uno sumiso: El que es atado y entrega su cuerpo de manera voluntaria y sumisa a su amo.

La palabra “voluntaria” es necesaria en las practicas de BDSM ya que el sexo se entiende que debe ser Seguro, Sensato y Consensuado. (SSC)

SEGURO: Debe ser seguro, nuestra salud física y sexual no debe correr riesgos. El dolor será excitante cuando forme parte del juego pero no cuando sea provocado por el roce excesivo de unas esposas metálicas o por quemaduras al usar una vela de masaje sin precauciones. De hecho el bondage como práctica aislada no encuentra el placer en el dolor, sino en la relación de dominación y sumisión que se establece al inmovilizar por parte de ambos roles sexuales.

SENSATO: Ambos miembros de la pareja deben estar atentos al placer del otro y debe fijarse una palabra de seguridad cuando no se quiera seguir por ese camino. Un ejemplo de sensatez también es no practicar bondage en un primer encuentro o ascender un pequeño escalón con tu pareja con la que ya has practicado bondage inmovilizando las muñecas y ahora lo hagas con los pies porque seria coherente que también le guste.

CONSENSUADO:Seguimos en la misma linea. El BDSM está basado en la confianza de la pareja, y siempre es mejor hablar el tema antes de iniciarse en el bondage.  La idea es abrir nuevo mundos de placer, no hacer algo incomodo o desagradable. Pacta con tu pareja el rol, como iniciarse con el bondage si accede a probarlo y la palabra de seguridad.

¿Qué voy a sentir si ato a mi pareja?

El Amo o Dominante es la persona que decide si atar o no a su pareja, cómo, cuando y donde. La persona que ejerce el rol dominante puede sentirse como un depredador, conectar con su parte animal dominante y sentir la excitación al tener el control de su presa y del acto sexual.

Si no te sientes cómod@ con este rol es importante que no lo ejerzas, sólo si surge de tus entrañas alcanzareis el extasis, sino simplemente quedará como un papel mediocre mal interpretado de una película pésima. Tu pareja debe sentir tu pasión, tu dominación, tu fuerza, para dejarse ir y entregarse a ti.

¿Qué voy a sentir si me atan?

Para el sumiso la excitación fluye del hecho de sentirse vulnerable, a merced de su depredador y en sentir el control la fuerza y la pasión de tu pareja.

Si éste no es tu rol o esta practica no te gusta lo verás enseguida, te sentirás incómodo, molesto y para ello cobrará especial importancia la palabra de seguridad pactada. NO continues con una práctica o un rol sólo porque le guste a tu pareja, esto no es sumisión real y de nuevo nos encontraremos ante una película pésima que ninguno de los dos disfrutará como debiera.

Bondage para principiantes: ¿Cómo podemos inmovilizar a nuestra pareja?

Ya hemos hablado con nuestra pareja, hemos pactado limites y palabra de seguridad para parar el juego. ¿Y ahora qué?

El rol del dominante surge de su propia esencia, de su creatividad y potencial lúdico, así que debe dejar fluir su mente. Aún así, te irá bien atender una serie de recomendaciones para que no resulte un desastre y resulte una experiencia y una búsqueda de sensaciones que estareis deseosos de repetir:

 

1.Ir de menos a más: Las posibilidades son tantas que os podeis ver abrumados en un primer momento. Se pueden atar muchos segmentos del cuerpo, se pueden atar a muebles o entre sí, alcanzando diferentes posturas para el sumiso. De igual manera, la restricción será muy diferente en función de si usas esposas, cintas, cuerdas… Así te proponemos una iniciación como esta:

 

“Ata a tu pareja las muñecas de tu pareja entre sí con unas esposas con pelo o unas muñequeras. Te quedará su torso y sus pezones totalmente a disposición. No la liberes en todo el acto. Recorre así su cuerpo con un aceite, una pluma o una pequeña fusta para ir dando golpecitos suaves y firmes recordando su posición sumisa. Acaba con un coito que no olvidará sin dejar de lado tu fusta con la que puedes dar pequeños toques en sus pezones, clitoris o en sus nalgas.”

 

 

2. No aprietes mucho las ataduras: Recuerda que la inmovilización es agradable siempre que no sea dolorosa y no genere roces ni presiones dolorosas. No es necesario que esten aprisionadas, sino que simplemente impida el movimiento natural.

3. Ir avanzando durante las sesiones: Después de probar la posición que te hemos descrito en el ejemplo, puedes pasar a inmovilizar los pies, e incluso atreveros con la posición en aspa tipica del bondage. Os resultará adictivo e ireis avanzando y encontrando vuestras ataduras favoritas así como vuestras posiciones ideales.

Con esta práctica hay muchos más complementos que os resultarán muy atractivos, como vendas para los ojos para restringir tambien la vista a nuestro sumiso y causar mayor expectación o una fusta con la que poder ir recordando quien manda.

Bondage para principiantes: ¿Con qué puedo atarle?. Tipos de ataduras.

 

Hay muchos materiales con los que puedes inmovilizar, pero debes tener cuidado en que sean seguros y delicados asi como higienicos.

Esposas: Esposas hay de muchos tipos, de acero, con pelo…Es el accesorio más común con el que la mayoria se inicia en el bondage. Tenemos la visión clásica del bondage con este elemento y está vinculado al morbo de la acción policial.

Muñequeras: Suelen ser de velcro y son ideales porque están hechas con materiales que no van a causar ningun roce ni molestia. Se ajustan, sin apretar mucho y listo. Las hay para los pies y las manos.

Cintas: Son mas complicadas de poner pero es un elemento muy erótico. Suelen aplicarse en un bondage más avanzado, y dan mucho juego porque ofrecen un mundo de posibilidades.

Cuerdas:Ocurre como con las cintas, son mas complicadas de poner y ofrecen muchas posibilidades. Si quieres usar unas cuerdas que sean de un material suave como la seda para minimizar rozaduras. Son necesarias si te atrae el mundo del shibari.

Kits de ataduras: Para los amantes más prácticos. Presentan kits para diferentes posturas y mantener los miembros entre sí, sin necesidad de ser un experto haciendo nudos. No requieren tanta creatividad pero son muy prácticos.

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